
Televisión, caja tonta, se puede denominar de varias maneras pero sus efectos son siempre los mismos, es decir captar la atención de todos los que están alrededor y partir por la mitad conversaciones y interacción social.
El domingo anterior estábamos en un bar y la tele estaba encendida, como siempre todas las miradas se dirigían hacia la televisión. Lo mejor de todo es que estaban emitiendo anuncios, cosa que a nadie le suele interesar mucho, pero parece cuando nos ponen imágenes en movimiento todos giramos a cabeza para halagar la tele. Deberían de quitar ese instrumento de los lugares públicos para no ser el punto de atención.
Según un análisis científico pasamos 8 años de nuestra vida viendo la tele así que podríamos empezar a plantearnos el consumo de ese medio de comunicación.
El domingo anterior estábamos en un bar y la tele estaba encendida, como siempre todas las miradas se dirigían hacia la televisión. Lo mejor de todo es que estaban emitiendo anuncios, cosa que a nadie le suele interesar mucho, pero parece cuando nos ponen imágenes en movimiento todos giramos a cabeza para halagar la tele. Deberían de quitar ese instrumento de los lugares públicos para no ser el punto de atención.
Según un análisis científico pasamos 8 años de nuestra vida viendo la tele así que podríamos empezar a plantearnos el consumo de ese medio de comunicación.