Bzzz Bzzz el incesante ruido en medio de la noche. Todo el mundo sabe lo que es algún chupa sangres anda cerca. Es imposible dormir con ese ruido sabiendo que antes o después un insecto te picará.
El siguiente proceso se repite una y otra vez: oír zumbido, agitar manos para espantar al inquilino no deseado, seguir oyendo el zumbido, decidirse a poner la luz, no ver al mosquito, seguir observando, apagar la luz. Silencio. Y volver a oír el zumbido, agitar cabeza…etc hasta que por fin el sueño nos lleva hasta otros mundos.
A la mañana siguiente un regalo: unas bonitas picaduras rojas que fácilmente se podrían confundir con la varicela por su numerosidad. Pican y como no hay más placer que arrascar donde pica, pues eso es lo que hacemos, con lo cual las picaduras se van haciendo más y más grandes hasta que parece que te ha mordido un vampiro en vez de un pequeño y astuto insecto volador.
La siguiente mañana se la denomina como la mañana de la caza, ya que no quieres que el mismo insecto te moleste dos días seguidos, si hay suerte y logras matarlo tendrás una mancha de tu propia sangre en la pared y si no hay suerte volverá a ocurrirte lo mismo que la noche anterior y el humor irá yendo de mal a peor cada día que pase.
domingo, 28 de octubre de 2007
jueves, 25 de octubre de 2007
Ruido de sorber
¿Nunca les ha tocado al lado en alguna comida alguien al lado que traga la sopa o algún liquido a sorbos que hacen ruido? ¿ Y eso no les saca de sus casillas?
Mi abuelo por ejemplo tiene una gran manía de hacer ruiditos cuando come o sorbe la sopa, hay que admitir que el pobre tiene dentadura postiza pero hay gente joven que no tiene ningún problema dental y también saca esos ruiditos.
Se puede llegar a convertir en una fijación, estar atento a los modales de las personas en la mesa pero cuando el silencio es absoluto y solo se oyen esos sorbidos, pueden llegar a ser muy molestos, incluso llegar a molestar a alguien.
Osea que tengan cuidado al sorber la sopa sonoramente la siguiente vez.
Mi abuelo por ejemplo tiene una gran manía de hacer ruiditos cuando come o sorbe la sopa, hay que admitir que el pobre tiene dentadura postiza pero hay gente joven que no tiene ningún problema dental y también saca esos ruiditos.
Se puede llegar a convertir en una fijación, estar atento a los modales de las personas en la mesa pero cuando el silencio es absoluto y solo se oyen esos sorbidos, pueden llegar a ser muy molestos, incluso llegar a molestar a alguien.
Osea que tengan cuidado al sorber la sopa sonoramente la siguiente vez.
martes, 23 de octubre de 2007
El dentista
No creo que a nadie le apasione ir al dentista, lo entiendo. Llegas y te sientan en una silla, inmediatamente te alumbran con una luz que ciega. Miras a tu derecha, una mesilla con un montón de utensilios que parecen sacados de alguna película de terror.
Empieza la fiesta, el doctor se pone los guantes e inspecciona la cavidad bucal en busca de alguna caries, que siempre encuentra. Llena la jeringuilla, la inca lentamente, empiezas a no sentir la lengua y los labios. Es entonces cuando el dentista empieza a hacer preguntas sobre como te va la vida y demás. Tu que estás con la boca dormida y llena de algodones empiezas a contestar de alguna manera intentando mover la cabeza con movimientos de afirmación y negación.
El odontólogo empieza a coger confianza y no le bale con preguntas que se puedan responder con un movimiento de cabeza. Los algodones molestan y ya empieza a parecer que el dentista de quiere reír de ti. Porque no es fácil intentar con la boca dormida y llena de algodones, parece que te han metido un calcetín en la boca.
Cuando termina de empastarte el diente te propone enjuagarte la boca, esa boca que no parece tuya. Lo mejor de todo no es lograr enjuagarte la boca sin sentirla sino que tirar el agua a un agujero mínimo, entonces comienza a caer todo el agua de la comisura de los labios incontroladamente.
Si esto fuera poco la cartera queda saqueada, y no ha estado contigo más de 15 minutos. En fin, es un buen negocio ser dentista.
Empieza la fiesta, el doctor se pone los guantes e inspecciona la cavidad bucal en busca de alguna caries, que siempre encuentra. Llena la jeringuilla, la inca lentamente, empiezas a no sentir la lengua y los labios. Es entonces cuando el dentista empieza a hacer preguntas sobre como te va la vida y demás. Tu que estás con la boca dormida y llena de algodones empiezas a contestar de alguna manera intentando mover la cabeza con movimientos de afirmación y negación.
El odontólogo empieza a coger confianza y no le bale con preguntas que se puedan responder con un movimiento de cabeza. Los algodones molestan y ya empieza a parecer que el dentista de quiere reír de ti. Porque no es fácil intentar con la boca dormida y llena de algodones, parece que te han metido un calcetín en la boca.
Cuando termina de empastarte el diente te propone enjuagarte la boca, esa boca que no parece tuya. Lo mejor de todo no es lograr enjuagarte la boca sin sentirla sino que tirar el agua a un agujero mínimo, entonces comienza a caer todo el agua de la comisura de los labios incontroladamente.
Si esto fuera poco la cartera queda saqueada, y no ha estado contigo más de 15 minutos. En fin, es un buen negocio ser dentista.
sábado, 20 de octubre de 2007
Perder el autobus
Uno dos uno dos, pasos cada vez más rápidos la respiración se aprieta miro el reloj, hay que coger el metro, la espera se hace interminable. Quedan dos minutos y si pierdo este bus tendré que esperar una hora en la estación, y con el frió que hace!
La maleta pesa ya que llevo en ella todas las pertenencias que he usado durante una semana. Subo las escaleras eléctricas del metro, me parecen más lentas que de lo normal. Arrastro la maleta a pulso, vuelvo a mirar el reloj, se hace tarde. Son en punto quizás no llegue.
Terminan las escaleras electricas he llegado a San Mamés y para mi fastidio veo como el autobus que tenía que coger se escapa delante de mis narices. Me espera una hora de larga espera en la parada, en una fría mañana de Octubre.
La maleta pesa ya que llevo en ella todas las pertenencias que he usado durante una semana. Subo las escaleras eléctricas del metro, me parecen más lentas que de lo normal. Arrastro la maleta a pulso, vuelvo a mirar el reloj, se hace tarde. Son en punto quizás no llegue.
Terminan las escaleras electricas he llegado a San Mamés y para mi fastidio veo como el autobus que tenía que coger se escapa delante de mis narices. Me espera una hora de larga espera en la parada, en una fría mañana de Octubre.
miércoles, 17 de octubre de 2007
La regla:
Se abre el telón aparece una mujer vestida de rojo. “Hola soy tu menstruación”. Se cierra el telón. Como dicen los anuncios de Ausonia bienvenidas al mundo del no olor.
Comienzan cinco días de malestar general y desánimo, dependiendo de la persona hasta insoportables dolores.
Innumerables tipos de compresas o tampax: con alas sin alas, de tamaño extra… Por si esto fuera poco pagamos estos artículos a precio de lujo porque este es el iva que pagamos las mujeres por estos utensilios tan necesarios. ¿Acaso qué quieren que nos pongamos trapos como lo hacían nuestras abuelas?
No les parece normal que cuando nos baje a regla nos pongamos de mala uva? Nos achacan que siempre nos quejamos de la regla pero ¿ Cuanto aguantarían los hombres con esta cruz?
Comienzan cinco días de malestar general y desánimo, dependiendo de la persona hasta insoportables dolores.
Innumerables tipos de compresas o tampax: con alas sin alas, de tamaño extra… Por si esto fuera poco pagamos estos artículos a precio de lujo porque este es el iva que pagamos las mujeres por estos utensilios tan necesarios. ¿Acaso qué quieren que nos pongamos trapos como lo hacían nuestras abuelas?
No les parece normal que cuando nos baje a regla nos pongamos de mala uva? Nos achacan que siempre nos quejamos de la regla pero ¿ Cuanto aguantarían los hombres con esta cruz?
martes, 16 de octubre de 2007
Peluqueras:
Año 2007, pasarela Cibeles, largas melenas al viento, pasarela de Milán, largas melenas rizadas. Revista Glamour: El peinado que se lleva son las largas melenas onduladas y voluptuosas.
No se si a los chicos les pasa esto pero basta con querer obtener una melena como la que se anuncia y se aclama en todos los medios de comunicación, para que llegue una peluquera y te corte el sueño de raíz.
El pelo es personalidad, y a las mujeres en general no les gusta mucho que les peguen grandes tijeretazos de manera que solas no se lo puedan peinar. Por eso casi todo el mundo que va a la peluquería siempre pide que le corten las puntas. El concepto puntas por lo que he investigado debe de ser diferente para los transeúntes que para las peluqueras.
Tras haber conseguido una largura como la que te identificas y te sientes a gusto, observas que las puntas están abiertas, y eso ya no es un pelo pantene sino un pelo estropeado. Conclusión no es el que se lleva. Tras días de darle vueltas a la cabeza una decide ir a que le corten el pelo lo justo para que le quiten el estropajo que tiene, pero a la vez no quiere que la largura disminuya mucho.
Ahí entra el papel de la peluquera que no entiende el concepto puntas y deja la larga melena en una media melena que no se considera ni larga ni corta. O sea que no es ni moderna ni bonita.
Por eso animo a se unifique el concepto puntas entre peluqueras y mujeres de la calle.
No se si a los chicos les pasa esto pero basta con querer obtener una melena como la que se anuncia y se aclama en todos los medios de comunicación, para que llegue una peluquera y te corte el sueño de raíz.
El pelo es personalidad, y a las mujeres en general no les gusta mucho que les peguen grandes tijeretazos de manera que solas no se lo puedan peinar. Por eso casi todo el mundo que va a la peluquería siempre pide que le corten las puntas. El concepto puntas por lo que he investigado debe de ser diferente para los transeúntes que para las peluqueras.
Tras haber conseguido una largura como la que te identificas y te sientes a gusto, observas que las puntas están abiertas, y eso ya no es un pelo pantene sino un pelo estropeado. Conclusión no es el que se lleva. Tras días de darle vueltas a la cabeza una decide ir a que le corten el pelo lo justo para que le quiten el estropajo que tiene, pero a la vez no quiere que la largura disminuya mucho.
Ahí entra el papel de la peluquera que no entiende el concepto puntas y deja la larga melena en una media melena que no se considera ni larga ni corta. O sea que no es ni moderna ni bonita.
Por eso animo a se unifique el concepto puntas entre peluqueras y mujeres de la calle.
domingo, 14 de octubre de 2007
ordenador
Algo que da muchísima rabia es, haber estado una hora entera delante del ordenador escribiendo sin parar, para pasar a limpio el croquis de algo que habías hecho a mano y que de repente al ordeador le de por borrárlo.
La cuestión es: tienes la vista cansada, ya los dedos no te responden, deseas haber hecho un cursillo de mecanografía porque el metodo de usar dos dedos de los diez que tenemos no es efectivo. Estas a punto de terminar cuando de repente:Error toda la información a sido borrada. ¿ A quién no le ha ocurrido esto alguna vez? dan ganas de estrellar el ordenador contra el suelo.
Otra de las cuestiones que fastidia bastante es la ausencia de la tinta de la impresora cuando más la necesitas. Siempre hay tinta menos cuando hay que entregar un trabajo urgentemente, la impresora se revela contra uno para poner a prueba las dotes de persuasión, ya que habrá que darle explicaciones a la persona pertinente de lo sucedido de manera que no parezca que uno se escaquea de las responsabilidades.
En fin, las nuevas tecnologías son de ayuda muchas veces, pero no siempre es posible tener una relación amorosa con ellas.
La cuestión es: tienes la vista cansada, ya los dedos no te responden, deseas haber hecho un cursillo de mecanografía porque el metodo de usar dos dedos de los diez que tenemos no es efectivo. Estas a punto de terminar cuando de repente:Error toda la información a sido borrada. ¿ A quién no le ha ocurrido esto alguna vez? dan ganas de estrellar el ordenador contra el suelo.
Otra de las cuestiones que fastidia bastante es la ausencia de la tinta de la impresora cuando más la necesitas. Siempre hay tinta menos cuando hay que entregar un trabajo urgentemente, la impresora se revela contra uno para poner a prueba las dotes de persuasión, ya que habrá que darle explicaciones a la persona pertinente de lo sucedido de manera que no parezca que uno se escaquea de las responsabilidades.
En fin, las nuevas tecnologías son de ayuda muchas veces, pero no siempre es posible tener una relación amorosa con ellas.
sábado, 13 de octubre de 2007
secretarias
Hoy he ido al ayuntamiento. Allí estaba ella , con indiferencia ordenando unos papeles detrás de la cristalera. Me acerco, trago saliva, y sonrío: Buenos días. Ella me responde con un seco hola. Comienzo a darle explicaciones sobre que es lo que quiero hacer y a donde he de ir para conseguir lo que quiero. Automáticamente me dice: Esta no es la ventanilla que buscas, tienes que ir a la ventanilla que está en el tercer piso y allí te darán unos papeles, me los tienes que traer.
Ya empezamos la procesión de tres horas por las ventanillas del ayuntamiento. En ninguna pueden hacer todo lo que necesitas de una vez, te mandan de una a otra sin cesar.
He dado vueltas y vueltas por el ayuntamiento hasta que ya me he conocido cada piso y cada ventanilla com la palma de la mano.
Lo interesante de toda esta situación es la amabilidad de las secretarias, que ninguna de ellas ponía mucho empeño en ayudar, que para eso están. Mi teoría es que los estudios de secretariado tienen una asignatura llamada: lávate las manos. Esta asignatura consiste en enseñar cómo no implicarse en los problemas de los demas porque así no se convierten en los suyos.
Asi consiguen trabajar menos, pasarse la pelota una a la otra y cobrar lo mismo a final de mes.
Ya empezamos la procesión de tres horas por las ventanillas del ayuntamiento. En ninguna pueden hacer todo lo que necesitas de una vez, te mandan de una a otra sin cesar.
He dado vueltas y vueltas por el ayuntamiento hasta que ya me he conocido cada piso y cada ventanilla com la palma de la mano.
Lo interesante de toda esta situación es la amabilidad de las secretarias, que ninguna de ellas ponía mucho empeño en ayudar, que para eso están. Mi teoría es que los estudios de secretariado tienen una asignatura llamada: lávate las manos. Esta asignatura consiste en enseñar cómo no implicarse en los problemas de los demas porque así no se convierten en los suyos.
Asi consiguen trabajar menos, pasarse la pelota una a la otra y cobrar lo mismo a final de mes.
miércoles, 10 de octubre de 2007
El ruido del módem
El siglo XXI, siglo en el que las tecnologías avanzan y avanzan a una velocidad vertiginosa todavía hay vagando por la red internautas de la edad de piedra. Es decir, gente que todavía no conoce el ADSL ni la conexión WIFI. Seguramente ya se habrán sumergido en la nueva era de los inventos y todos ustedes contarán en sus hogares de fibra óptica u otro modo vanguardista para conectarse a Internet.
Sé por qué lo hicieron. Fue el horrible ruido del módem lo que les impulsó a hacerlo. Ese chirrido que dura unos dos minutos que saca hasta a ala más pacífica monja de sus casillas, ese sonido que entra hasta en los oídos de los más sordos.
Pues si, en mi casa todavía contamos con el módem, una conexión ancestral que se basa en sacar de quicio a las personas. Para comenzar, hay que agacharse una y otra vez para enchufar y desenchufar el cable que llega hasta la línea de teléfono. El anterior ejercicio está considerado como deporte de riesgo, ya que corre peligro de que le dé el lumbago. Además no hay manera de conectarse a Internet y hablar por teléfono a la vez, con lo cual comienza en casa la guerra campal.
Pero lo peor del cachivache como antes he comentado es el insoportable ruido que produce. Me pregunto qué le pudo haber hecho la sociedad al sujeto que inventó esa melodía infernal para haberle devuelto una venganza musical que nadie se merece.
Sé por qué lo hicieron. Fue el horrible ruido del módem lo que les impulsó a hacerlo. Ese chirrido que dura unos dos minutos que saca hasta a ala más pacífica monja de sus casillas, ese sonido que entra hasta en los oídos de los más sordos.
Pues si, en mi casa todavía contamos con el módem, una conexión ancestral que se basa en sacar de quicio a las personas. Para comenzar, hay que agacharse una y otra vez para enchufar y desenchufar el cable que llega hasta la línea de teléfono. El anterior ejercicio está considerado como deporte de riesgo, ya que corre peligro de que le dé el lumbago. Además no hay manera de conectarse a Internet y hablar por teléfono a la vez, con lo cual comienza en casa la guerra campal.
Pero lo peor del cachivache como antes he comentado es el insoportable ruido que produce. Me pregunto qué le pudo haber hecho la sociedad al sujeto que inventó esa melodía infernal para haberle devuelto una venganza musical que nadie se merece.
domingo, 7 de octubre de 2007
Abuelas de supermercados:
Hoy en el capítulo de cosas que nos sacan de nuestras casillas vamos a hablar de las señoras mayores, no las amables ancianitas que están dispuestas a ayudar en todo y te recuerdan a tu querida abuela, no, vamos a hacerles un espacio a las científicamente catalogadas como “Abuelus Colonus”.
Imagínense el típico supermercado, la típica cola, y cómo no, en ese escenario tan típico no puede faltar la anteriormente citada especie de señora. Para describir mejor la situación: Acabas de salir de clase, llegas a casa, falta pan, bajas al supermercado de abajo. Casualidad, está lleno de gente, las cajas están a rebosar y las dependientas no dan abasto. Logras ponerte en la cola que te parece que es más corta pero siempre resulta ser la que avanza más lentamente. Abren la caja de a lado, eres espabilado, solo llevas el pan y unas cervezas que han caído de premio.
Te decides a cambiar de cola, y dónde ves la transformación de las amables abuelitas en feroces animales que luchan por el sitio privilegiado en la nueva cola. “ Tu estabas más atrás en la otra cola, yo voy antes que tu”-te reprochan. Así, por no discutir la dejas pasar. Resulta que tiene un enorme carro donde caben suministros para un regimiento y que ni puede llevar a casa.
Tienes prisa, ves como la cola en la que anteriormente estabas circula con ligereza, te pones nervioso. Miles de preguntas vienen a tu cabeza, tales como: ¿Qué prisa tendrá la abuelita que seguramente está jubilada y no tiene nada más que hacer? ¿por qué habré tenido que venir a esta cola?
De repente escuchas como la abuelita le dice a la cajera: Uy! Que cabeza tengo, se me ha olvidado pesar la manzanas! Esta cabeza… Entonces ves como tranquilamente le pide a la cajera que espere para que ella pese las manzanas. Es ahí cuando ya pierdes los nervios, con toda la parsimonia del mundo va a pesar las manzanas, y observas como la gente que has visto entrar al supermercado cuando tú te has cambiado de cola ya esta pagando.
Imagínense el típico supermercado, la típica cola, y cómo no, en ese escenario tan típico no puede faltar la anteriormente citada especie de señora. Para describir mejor la situación: Acabas de salir de clase, llegas a casa, falta pan, bajas al supermercado de abajo. Casualidad, está lleno de gente, las cajas están a rebosar y las dependientas no dan abasto. Logras ponerte en la cola que te parece que es más corta pero siempre resulta ser la que avanza más lentamente. Abren la caja de a lado, eres espabilado, solo llevas el pan y unas cervezas que han caído de premio.
Te decides a cambiar de cola, y dónde ves la transformación de las amables abuelitas en feroces animales que luchan por el sitio privilegiado en la nueva cola. “ Tu estabas más atrás en la otra cola, yo voy antes que tu”-te reprochan. Así, por no discutir la dejas pasar. Resulta que tiene un enorme carro donde caben suministros para un regimiento y que ni puede llevar a casa.
Tienes prisa, ves como la cola en la que anteriormente estabas circula con ligereza, te pones nervioso. Miles de preguntas vienen a tu cabeza, tales como: ¿Qué prisa tendrá la abuelita que seguramente está jubilada y no tiene nada más que hacer? ¿por qué habré tenido que venir a esta cola?
De repente escuchas como la abuelita le dice a la cajera: Uy! Que cabeza tengo, se me ha olvidado pesar la manzanas! Esta cabeza… Entonces ves como tranquilamente le pide a la cajera que espere para que ella pese las manzanas. Es ahí cuando ya pierdes los nervios, con toda la parsimonia del mundo va a pesar las manzanas, y observas como la gente que has visto entrar al supermercado cuando tú te has cambiado de cola ya esta pagando.
jueves, 4 de octubre de 2007
El despertador
Una playa paradisíaca, entre los brazos del hombre que tranquilamente entra en el perfil de hombre ideal de cualquier mujer. Un perfecto final de película al puro estilo años 5o de Hollywood.
Lugar idóneo, compañía insuperable, estado de ánimo perfecto. Pip Pip Pip! Un ruido de despertador irrumpe en la romántica escena. Lo apagas, pero no parece hacerte caso. Pip Pip Pip! Caramba! Son las 6.30 de la mañana. Una vez más el mismo final de película de terror para lo que iba a ser el largometraje de amor del siglo.
Ha terminado la película y es hora de limpiarse las legañas y prepararse para salir de ese nido tan personal donde nos sentimos tan agusto denominado como la cama. Sitio donde todos los problemas parecen desaparecer.
¿Quién no se a planteado estampar este invento contra la pared? ¿A quién no le apetecería que todos los despertadores del mundo dejasen de funcionar? Si algún chisme nos saca de nuestras casillas ese es indudablemente el despertador.

Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Lugar idóneo, compañía insuperable, estado de ánimo perfecto. Pip Pip Pip! Un ruido de despertador irrumpe en la romántica escena. Lo apagas, pero no parece hacerte caso. Pip Pip Pip! Caramba! Son las 6.30 de la mañana. Una vez más el mismo final de película de terror para lo que iba a ser el largometraje de amor del siglo.
Ha terminado la película y es hora de limpiarse las legañas y prepararse para salir de ese nido tan personal donde nos sentimos tan agusto denominado como la cama. Sitio donde todos los problemas parecen desaparecer.
¿Quién no se a planteado estampar este invento contra la pared? ¿A quién no le apetecería que todos los despertadores del mundo dejasen de funcionar? Si algún chisme nos saca de nuestras casillas ese es indudablemente el despertador.
Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)