Bzzz Bzzz el incesante ruido en medio de la noche. Todo el mundo sabe lo que es algún chupa sangres anda cerca. Es imposible dormir con ese ruido sabiendo que antes o después un insecto te picará.
El siguiente proceso se repite una y otra vez: oír zumbido, agitar manos para espantar al inquilino no deseado, seguir oyendo el zumbido, decidirse a poner la luz, no ver al mosquito, seguir observando, apagar la luz. Silencio. Y volver a oír el zumbido, agitar cabeza…etc hasta que por fin el sueño nos lleva hasta otros mundos.
A la mañana siguiente un regalo: unas bonitas picaduras rojas que fácilmente se podrían confundir con la varicela por su numerosidad. Pican y como no hay más placer que arrascar donde pica, pues eso es lo que hacemos, con lo cual las picaduras se van haciendo más y más grandes hasta que parece que te ha mordido un vampiro en vez de un pequeño y astuto insecto volador.
La siguiente mañana se la denomina como la mañana de la caza, ya que no quieres que el mismo insecto te moleste dos días seguidos, si hay suerte y logras matarlo tendrás una mancha de tu propia sangre en la pared y si no hay suerte volverá a ocurrirte lo mismo que la noche anterior y el humor irá yendo de mal a peor cada día que pase.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario