domingo, 7 de octubre de 2007

Abuelas de supermercados:

Hoy en el capítulo de cosas que nos sacan de nuestras casillas vamos a hablar de las señoras mayores, no las amables ancianitas que están dispuestas a ayudar en todo y te recuerdan a tu querida abuela, no, vamos a hacerles un espacio a las científicamente catalogadas como “Abuelus Colonus”.

Imagínense el típico supermercado, la típica cola, y cómo no, en ese escenario tan típico no puede faltar la anteriormente citada especie de señora. Para describir mejor la situación: Acabas de salir de clase, llegas a casa, falta pan, bajas al supermercado de abajo. Casualidad, está lleno de gente, las cajas están a rebosar y las dependientas no dan abasto. Logras ponerte en la cola que te parece que es más corta pero siempre resulta ser la que avanza más lentamente. Abren la caja de a lado, eres espabilado, solo llevas el pan y unas cervezas que han caído de premio.

Te decides a cambiar de cola, y dónde ves la transformación de las amables abuelitas en feroces animales que luchan por el sitio privilegiado en la nueva cola. “ Tu estabas más atrás en la otra cola, yo voy antes que tu”-te reprochan. Así, por no discutir la dejas pasar. Resulta que tiene un enorme carro donde caben suministros para un regimiento y que ni puede llevar a casa.

Tienes prisa, ves como la cola en la que anteriormente estabas circula con ligereza, te pones nervioso. Miles de preguntas vienen a tu cabeza, tales como: ¿Qué prisa tendrá la abuelita que seguramente está jubilada y no tiene nada más que hacer? ¿por qué habré tenido que venir a esta cola?

De repente escuchas como la abuelita le dice a la cajera: Uy! Que cabeza tengo, se me ha olvidado pesar la manzanas! Esta cabeza… Entonces ves como tranquilamente le pide a la cajera que espere para que ella pese las manzanas. Es ahí cuando ya pierdes los nervios, con toda la parsimonia del mundo va a pesar las manzanas, y observas como la gente que has visto entrar al supermercado cuando tú te has cambiado de cola ya esta pagando.

1 comentario:

AMAYI dijo...

A mi me sacan de quicio los mosquitos que te rondan en la oreja por la noche y no te dejan dormir!!!!

muxus amayi